Ayer me acosté pensando en que una apuesta arriesgada para una marca de coches sería seguir manteniendo sus precios para ofrecer una imagen de calidad y consecuencia. El coche vale lo que vale, lo diga Agamenón o su porquero; así que...
(supongo que si pincha, se amplíe, la imagen, digo)
En fin, supongo que esta hombría sólo se la puede permitir Sir Luxury Wallace.
Sigo pensando...