domingo, diciembre 21, 2008

Teoría sobre la juventud, ¿cuándo dejamos de ser jóvenes?

Como en toda buena teoría empezaré explicando los motivos que me llevan a perpetrarla.
  1. El primero y más importante es el gesto, mohín, etc... que me dedican aquellas personas que se sienten ofendidas porque no las he metido en mi rango de juventud. Creo que a algunas personas es bueno que alguien les diga la verdad: ya no sois jóvenes.
  2. El segundo es pasármelo bien pensando y discutiendo sobre temas polémicos y que tocan la fibra a muchas personas.
  3. El tercero es la necesidad de delimitar un rango de edad para la gente joven sin perjuicio ni molestias para los que abandonamos la juventud. Erradicar, o intentarlo, el estigma social de "no joven=viejo=malo".
Bien, dicho lo cualo, paso a exponer mi tonteoría.
La juventud no está por encima de los 30 años, ni siquiera por encima de los 25. Y me da igual que un viejo de 50 años me diga que él se siente joven, porque yo también puedo decir que me siento guapo. Y una cosa es sentirse el rey del mambo y otra, serlo.
Ser joven, vale, no es cuestión numérica, hasta ahí puedo entenderlo. No porque superes un umbral de edad, una fecha determinada, desaparece la juventud y pierdes el mojo. Todo es progresivo. Un lento avanzar.
Cuando te encuentras la primera cana, cuando te ves la primera arruguilla, cuando ya no flexionas como flexionabas, cuando el cuerpo empieza a decir no a lo que antes decía sí, cuando las carnes se te vuelven flácidas por más crema que te eches, cuando las venillas empiezan a asomar en caprichosas y sorprendentes varicillas, cuando todo eso empieza a ser más frecuente, amigo, ¿cómo puedes seguir pensando que eres joven?
Y me dirán... pero si hay gente con canas que está de muy buen ver, véase George Clooney, Richard Gere o Solbes... Y me dirán... pero si hay personas con las carnes muy prietas, véase Madona, Ana Obregón... ¿son jóvenes, realmente por tener la carne prieta, por machacarse en el gimnasio? NO.
Y claro, sigo desbarrando con estos pensamientos mañaneros. Un joven es, per se, una persona a la que aún le falta un cocido para dejar de serlo. ¿Os falta un cocido? Imagino que la mayoría ya consideraréis que habéis tenido los suficientes golpes en la vida como para decir: "por aquí no, que duele". Séase en el amor, en el trabajo, en la amistad, en el sexo anal... "Por aquí no, que duele".
Cuando empezamos a saber lo que vale la barra del pan empezamos a dejar de
ser jóvenes.

Pagarnos el pan es uno de los pasos hacia la madurez y el abandono de la juventud. No es malo pagarse el pan, puedes hacer como yo, que no lo compro para seguir pensando que puedo ser joven. Y no soy joven. Y esta frase, claro, tiene su miga, porque todos los que son mayores que yo, y son bastantes, se sentirán, de inmediato viejos y te mirarán torcío, como si les estuvieras llamando viejos.
¿Y qué es un viejo? ¿Es acaso un incapaz? Dile a un viejo que baile, y bailará. Dile a un viejo que escriba, y escribirá. Dile a un viejo que cuide al nieto, y lo cuidará. Dile al viejo que es joven y te dirá, sí, lo soy. Porque todos somos jóvenes aunque estemos echando el hígado por la boca después de haber corrido detrás del autobús, el metro, el cercanías o esa tía buena que, sin entender tú el motivo, decidió correr al ver tu cara. Pero... ¡¡¡si yo me siento guapo!!!

Bueno... creo que se entendió la teoría, ahora, la resumo en una frase para que si has llegado hasta aquí te quedes con ella y como los discípulos, lleno de amor y víscera, esparzas por el mundo la palabra.

La frase que resume la teoría sobre la juventud:
"Una cosa es lo que te sientas, y otra, lo que seas. Puedes verte, sentirte y creerte joven, pero a los ojos de los demás puedes no serlo. Aceptar esta realidad te ayudará en el camino hacia la madurez".

Puntos importantes de la teoría:
  • Diferenciar concepto personal de imagen social
  • Comprender que ser jovial no es ser joven
  • Aceptar el fin de la juventud como la entrada a una etapa de responsabilidad donde la vida depende en exclusiva de ti
  • Abandonar el miedo a la madurez y la vejez, no por aceptar que ya no somos jóvenes, hemos de renunciar a determinados actos. ¿Te gusta la nocilla? ¡Cómela!
  • Diferenciar el "demasiado joven para morir" del "con lo joven que era..."
  • Comprender que si ya no tomas calimocho y te preocupa el euribor algo está pasando en tu vida. ¿Un cambio de etapa?
  • Plantearte el hecho de que cuanto antes abandones la juventud, antes podrás exigir respeto a tu experiencia.
  • Ser viejo no es malo, ser decrépito, sí.
  • Ser joven no es malo, seguir siéndolo con 35 años, es preocupante.
Y ahora, estoy dispuesto a ser empalado, mutilado, degollado, arrastrado a los leones, porque sé, que los de 35 años... me tendréis muchas ganas, pero yo os aprecio, de veras; aunque ya no seáis jóvenes. Total, ¿qué os queda para morir? ¿Lo mismo que ya habéis vivido? Año arriba, año abajo, así es. En conclusión, ¿cómo puede ser joven una persona a la que le queda de vida, menos de lo que ya vivió? ¿cómo?
PD: Sigo sintiéndome guapo XD

13 comentarios:

Patata Piloto dijo...

Madre mía... servidora encontró canas en su pelo a la tierna edad de 13 años... no sé dónde me deja eso...
A lo que iba... pues yo ya no soy joven. Me preocupo porque mengua mi nómina. Quería poner fecha de boda en breve y veo que a este paso me llega la menopausia y seguiré en casa con papi y mami y el hamster. Miro ofertas de inmobiliarias y me da la risa floja porque no sé cómo voy a pagar eso. Empiezo a pensar que Hacienda somos todos, pero "unos más que otros"... Me planteo si la Seguridad Social es un buen invento y lo pongo en duda cada vez que me llega el recibo de autónomos... etc, etc...
Nos hacemos mayores. Buf.

Luis Cervantes dijo...

Jesús, cito a Sickboy, una teoría cojonudamente bien expuesta.

Uno empieza a ser consciente de su salida de ese espacio temporal llamado juventud, cuando llega la pregunta, ¿sigo siendo joven? Pues no. Eres una persona adulta, madura, pero joven no. Los otros, los que no son conscientes de que han dejado de serlo, y siguen comprando el vino para el calimocho, están como diría Revolver fuera de lugar.

Fuera de lugar, es como nos sentimos nosotros en los últimos Carthagineses (las fiestas de Cartagena), con calimocho pá arriba pá abajo, quinceañeros, búsqueda de apareamiento, universitarios perpetuos (es que la puta sociedad no nos da oportunidades), botellones, y tú, ahí, cansado, echando de menos un buen pub tranquilito, viéndolos pasar con un caminar endiabladamente rápido, joder, si yo pertenezco a este grupo, qué venga ese que tú sabes y nos lo diga a la cara.

Pero, ¿qué pasa por dejar de ser joven? Nada. ¿Es que tenemos menos potencia sexual?. Como dice Sabina, mire usted pues no. ¿Sabemos más? Pues sí. ¿Nos queda por saber? También. Se trata de pasar etapas, como el Sonic hacía comiendo anillas.

Para Jesús y todos los que estáis por aquí, aunque lo de menos es la excusa (qué carajo nos importa la navidad), ya que tenemos fiestas, disfrutadlas todo lo que podáis. Hasta pronto.

Jesús Sarmiento dijo...

Un honor contar con vuestro comentario, camaradas, compañeros y amigos, Martinis :P
Me ha encantado el apunte trainspotting.
Veo que os apuntáis a la teoría cojonudamente bien expuesta (bueno... jeje). A disfrutar la madurez toca.
No abandonéis ese blog que acabáis de abrir. Fenómeno social y clara muestra de que en el sur de España también hay buen humor, sarcasmo y cárnicas situaciones a lo Álex de la Iglesia. Geniales. Si lo abrís y llenáis, os leeré, os comentaré y grabaré vuestra muerte en cinta de vídeo :P.
A todos los jóvenes que descubren que dejan de serlos, bienvenidos a la maravillosa madurez. Besos, abrazos y caramelos para todos.

Carlos dijo...

Vaya tela, telita, tela.

La verdad es que a mí me pa repanpinfla el ser joven o no. Yo no me siento como tal, y no me siento así desde que tuve que pasarme 24 horas fuera de casa a la edad de 20 años por motivos de estudios, aun teniendo la universidad a hora y media de mi hogar.

Ése es un claro ejemplo.

Cuando corro y me ahogo, porque fumo como un carretero. Porque he dejado de beber copas porque me sientan como un tiro, porque no soy capaz de meterme entre pecho y espalda una pizza familiar del Telepizza, cuando antes me comía una y de postre un cubo de helado.

Pero, sin embargo, me siento mejor que cuando tenía 17 años, más inteligente, más maduro, más capacitado para la mayoría de los temas que en un dia cotidiano se me plantean.

¿Ser joven?. ¿Para qué?...

Jesús Sarmiento dijo...

Bravo, Carlos. No se puede decir mejor.

Anónimo dijo...

Feliz año Jesús y lectores!

Jesús Sarmiento dijo...

Gracias, anónimo por la felicitación. Este año se abre con nuevas ilusiones y algunos proyectos en mente para divagar sobre ellos y, si cuadra, incluso, emprenderlos.

José Carlos León (comicpublicidad) dijo...

Estimado Jesús,
me voy a leer con mucha calma el post tan currado porque me interesa y tengo una reflexión al respecto pendiente...

Sólo que no he podido morderme la lengua ni los dedos cuando dices que sentirse jóven a los 35 es preocupante....

Llevo dias pensando que en verano cumpliré 42 y no soy capaz de verme a mi mismo con es edad, que me parecen muchos más años de los que mentalmente tengo.

Creo que me lo haré mirar...

Feliz año.

Jesús Sarmiento dijo...

jeje, José, espero tu reflexión. A mí me encanta compartir e intercambiar opiniones; así que bienvenida serán las tuyas.
Sé que es duro dejar de ser joven, pero lo que es, es y no se puede alterar :P.
Espero tu respuesta y ánimo con esos 42.
Un saludo.

José Carlos León (comicpublicidad) dijo...

Pero tú mira la foto del perfil, que es de mayo...¿ves a alguien de 42 años ahi???????? Yo no me hecho más de 40.....snif

Jesús Sarmiento dijo...

jajaja
Yo soy muy malo para echar años, pero suelo ser sincero: ya no te veo joven en la foto. Jovial, sí. Rocker, puede que también. Con un punto rebelde, por supuesto. No por dejar de ser joven se pierde el carácter, todo lo contrario, puede que se reafirme.
Ánimo, José! :P

José Carlos León (comicpublicidad) dijo...

Me lo he vuelto a leer enterito, Jesús.

Te has superado con este post.

Aún me duelen los riñones de doblarme al reir, y eso que SOY MUY JOVEN para eso....

X-D

Blog A dijo...

Cuanta razón tienes, yo tengo cuarenta la gente me dice, pareces más joven, como si a mi me importara, yo no quiero parcer ni mas joven ni mas vieja, eso no define mi persona